miércoles, 7 de enero de 2009

la taza de café

Nunca podré borrar el recuerdo de las tardes lluviosas y jodidamente frías de invierno en el campo de mis abuelos. Yo debía ser muy pequeño pero ya empezaba a acumular ciertos recuerdos:

una especie de cartel de tela colgado encima de una puerta y escrito en alemán que mi abuela siempre me traducía: "oh selva negra qué hermosa eres"(algo parecido a lo de "Murcia qué hermosa eres), un gato montés disecado, una carabina agujereada por la guardia civil para impedir su uso, una mesa con brasero de picón y las tazas de café.

No eran tazas normales y corrientes, eran Potos Metálicos Rojos, mellados, colgados en una pared, que podrían haber pertenecido a un grumete de barco o a un leñador de los bosques de Canadá. Tenían algo especial. Sólo los podía ver y tocar allí. Mis padres y tios hacían el café en un puchero y lo servían en estas tazas. Yo sentía cierta envidia porque ya era una imagen que me recomfortaba.

Pasaron los años y desayunaba día tras día en diferentes vasos de cristal a los que odiaba. Más altos o más bajos, de nocilla o Nutella. Putos Vasos de cristal.

Pero un día mi familia y yo viajamos a Madrid para hacer las compras Navideñas y allí se obró el milagro. Fue en el Corte Inglés, la noche de Reyes. Había un Cajón blanco de Madera completamente lleno de Tazas de Cerámica ahora conocidas como Mugs y mi madre dijo: Elegid una cada uno.

Yo me cogí una de un paisaje navideño, la de mi hermana no la recuerdo muy bien. Esa taza me acompañó durante años. Incluso hice un collage en el colegio con la ilustración que tenía. Pero a todos los milagros les suceden tragedias, como aprendimos en el panfleto bíblico. Un día Susana, también conocida como Gusana, también conocida como "la chica que trabajaba en casa de mis padres, la chacha, la tata...rompió el asa de mi TAZA. Cago en la puta.

Me fui a la Universidad y empecé a tomar cafés en vasos de plástico. Ahora no pero antes era una sensación muy cool. Parecía que estabas dentro de una serie de policias de Nueva York. Tu café asqueroso de máquina de pasillo, tu vaso de plástico y tu cucharilla de lego.

Seguí creciendo, incluso cambié de carrera, de universidad y de vida. Descubrí el Té en un viaje a Londres. Me estaba volviendo más y más cool. Beber té en España es molón. No le gusta a todo el mundo y eso chana. Y fue en ese momento cuando empezaron a llegar "más y más mugs". Tuve una de los simpsons, otra blanca sin nada, otra de alguna empresa farmaceútica que me dió mi padre, una con la leyenda "la imaginación al poder", unas de guinnes que me compré en irlanda con el tucán y la tortuga...

Hasta que ocurrió otro milagro, porque después de un milagro viene otro: conocí a una chica (eso ya es un milagro). Esta chica me regaló una Taza de cerámica con un filtro de cerámica y una tapa de cerámica. En ese momento me di cuenta de que la perfección tacística existía. Ponías en té en el filtro. Ponías el agua hirviendo y ponías la tapa. El té estaba listo. Cuánta belleza contenida en 33cl...

Ahora hay miles de tazas en todas las tiendas: la clásica de "The Boss" para viejunos con añoranzas ochenteras, las de pantones para personas con complejo de diseñador amante de las gamas pantone, las que tienen una teta para graciosos sin fronteras o las que tienen un Elvis que canta el
Suspicious Minds para gente como yo.

No habláre hoy de las tazas clásicas de café y sus platitos que me provocan la más absoluta indeferencia. Y su puto ruidito que produce la cuchara al chocar con sus bordes.

Seguro que ya hay tazas con usb con las que te puedes descargar aromas.

5 comentarios:

  1. Yo tengo un mug azul igualito al que sacaba Pepe Navarro en esta noche cruzamos el Mississipi... la sigo guardando en Ciudad Real. Pero mis preferidas ahora son dos de motivos florales que me cistaron 1€ en un bazar :)

    Queda inagurado tu blog! a Favoritos!!!

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  2. yo también soy amante de las tazas, de hecho me encanta comprar cuando voy de viaje...
    Hay una taza que se llama Moo Mixer o algo así que te bate el Cola Cao y te lo deja sin grumitos o con los grumitos que tu quieras dejarle
    Por cierto, bienvenido al mundo blog!

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  4. "Lobsters Love Guinness" comprada en Dublin.

    Mi desayuno diario de María Fontaneda :-D

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